¡Escucha!

Para que una conversación exista es necesario escuchar…

Cuando hablamos, lo hacemos desde distintos momento y lugares y lo que decimos depende de la persona que estemos siendo en ese momento. Podemos hablar desde la ira, desde la frustración, desde el enojo, desde la tristeza, desde el amor, desde la compasión… así también cuando escuchamos lo hacemos desde estos mismos lugares del estar siendo…

Retomando el texto anterior acerca de la escucha, la importancia de ésta en las conversaciones supera al mismo acto de hablar. Si no hay escucha no hay conversación.

Desde la ontología del lenguaje no solo escuchamos el decir, sino también el sentir… las emociones que se expresan cuando alguien habla, los gestos, las posturas, incluso podemos escucharla sin que diga nada.

Un tip para escuchar mejor… Silenciar nuestras propias conversaciones internas, hacer un paréntesis antes de interrumpir a quien se está expresando, aunque consideremos que no está diciendo nada.

Observar. Al poner en marcha nuestra capacidad de observación sin juicios internos podremos escuchar de lo que nos dicen y así podremos conversar casi sin hablar…

Siguiendo con la línea de pensamiento ontológico, sostenemos que como seres humanos estamos condicionados por nuestro lenguaje ya que nos conformamos con él y a través de él.

En el artículo anterior hicimos hincapié en la importancia que tiene la escucha en nuestra vida, pero así tan importante lo es nuestro DECIR.

Rafael Echeverría en su libro Ontología del Lenguaje nos dice  “… Los seres humanos estamos obligadamente comprometidos con el mundo en que vivimos…” Entonces nuestro compromiso con el lenguaje que utilizamos y da forma a nuestro mundo es esencial para nosotros en cuanto al hablar estamos creando nuestra propia realidad.

Para reflexionar acerca de esto, me pregunto. ¿Cómo decimos lo que decimos? ¿Cuál es la intención? ¿Somos conscientes que al hablar nos estamos definiendo?

Somos seres lingüísticos por lo tanto CUIDADO!!! Con las palabras que utilizamos, con aquello que manifestamos.

“…no es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre…” Mateo 11.15

@reginascarmatocoach

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