La Conversación: Una herramienta que abre posibilidades o te las termina de cerrar…
Existen infinitas conversaciones pero en este texto nos enfocaremos en las conversaciones que abren posibilidades. Son conversaciones constructivas, diseñadas para generar un cambio. Pueden ser conversaciones previamente acordadas. De esas en donde nos citamos para hablar. O pueden surgir de una simple charla.
¿Cuál es la diferencia entre una conversación constructiva o una charla? Pues es bien simple. En la charla no genero nada productivo. Simplemente expreso lo que tengo para decir, lo que me surge en el momento. Es la famosa «opinología» de la que muchos no estamos exentos.
Sin embargo en la conversación constructiva lo que se busca es generar algo nuevo, esta conversación puede ser pactada, por ejemplo, una cita con un socio, con un jefe, con la pareja, con los hijos, etcétera. en la cual se pone de manifiesto un tema o situación.
Las conversaciones tienen tendencia a abrir posibilidades para el cambio. Pero puede que nos demos cuenta durante la misma que no es posible y que debemos o bien dejar la conversación o bien cambiar de tema.
Dos posiciones entre una infinitud de posibilidades bastante radicales, pero tratamos de ser los más escuetos posibles para resumir el tema.
¿Cómo llego a una conversación productiva? Primero generando el espacio para que suceda. Segundo teniendo bien claro que deseo generar un cambio. También tengo que estar dispuesto a recibir un «NO» por respuesta a la hora de plantear la conversación. Y realmente saber el para qué quiero generar ese cambio. Y este último punto esta más allá de todos los demás. Es el Inicio. Si No sé para qué quiero generar dicha conversación entonces caeremos en el inconformismo posterior. Y en la consecución de un resultado inesperado o tal vez banal.
Así entonces la charla la dejamos para el café con las amigas y enfoquemos en las conversaciones para producir cambios adecuados a nuestros intereses…