…El Poder Personal es la capacidad que cada ser humano tiene para ser co-creador de su propia vida, a través de elegir conscientemente aquello que desea vivir o experimentar…
En principio la pregunta que se me viene es qué significa para vos poder personal. Por eso te invito a responderte. ¿Cómo es para vos ese poder personal? Antes de elegir lo que queremos vivir o experimentar debemos poder identificarlo e integrarlo.
Me gusta mucho indagar en las conversaciones sobre los poderes de cada persona. De qué son capaces. De qué les llama a desarrollarse. Cuáles son sus habilidades y sus potencialidades. Cuando indagamos en este tipo de conceptos hacemos que la persona se mire a sí misma y encuentre sus propias respuestas.
Pero una vez encontradas lo que haremos con ellas depende de las decisiones y acciones que tomemos. Este es lo que llamamos cultivar nuestro poder personal. No basta con saber que sé muchas cosas o que soy capaz de tantas otras, el poder personal requiere acción.
Lo primero que debemos aceptar es que ese poder personal podemos expandirlo y que para ello necesitamos buenos maestros. Buscar ayuda de quienes sabemos han sabido utilizar muy bien su potencial y lo demuestran. Muchas veces por orgullo, miedo, vergüenza no somos capaces de pedir ayuda.
Aceptar las diferencias. En la errónea comparación con otros me veo como un ser que no puede llegar a superar ciertos estándares y por el contrario en aquella aceptación de que no somos iguales y que cada ser tiene su propia luz y su propio potencial a desarrollar nos empoderamos de nosotros mismos.
Asumir las culpas. La culpa no es lo opuesto a la responsabilidad. La culpa es la emoción que me genera no haber sabido conducir mi coche. Pero al asumirlo me hago responsable. Cuando logro darme cuenta de ello dejo de castigarme y empodero mi ser. Con el proceso de coaching lo que se busca es el desarrollo de esa responsabilidad. Es un proceso al que tenemos que estar dispuestos.
Crear nuevas prácticas. Hasta el momento todo lo que veníamos haciendo nos dio “X” resultado. Ahora bien. Una vez asumo la responsabilidad si sigo accionando de la misma manera seguiré obteniendo los mismos resultados, esto no es novedad. Ya lo dice Einstein. “Es una locura pretender obtener resultados diferentes haciendo lo mismo”. Entonces te invito a revisar las acciones de tu día a día y encontrar cuales son aquellas que son congruentes y cuales no lo son con el futuro que queremos lograr ¡Manos a la Obra!