En estos tiempos donde todo se ha puesto patas para arriba, donde lo viejo conocido y lo nuevo por conocer se resumieron a «quedarse en casa» y reencontrarse con uno mismo, se advierte la poca conciencia de organización a nivel personal de manera que nos pueda servir para acompañarnos en este re descubrirnos en una nueva realidad que siempre estuvo ahí pero que hoy nos toca vivirla casi obligadamente.
Empecemos por revisar aspectos casi obvios pero que hoy se nos ponen de frente para que los veamos. La familia.La casa. La pareja. La educación de los niños. El ejercicio físico. Comer sano. El tiempo de descanso. El trabajo. El placer. La pasión. y mil etcéteras. Siempre han estado ahí. No es nada nuevo lo que digo pero entonces por qué hay tanta gente desbordada con todo esto.
La pregunta que me surge es. ¿Cómo hacías antes de que nos invitaran a quedarnos en casa para sobrellevar todo lo anterior? Claro, estabas todo el día trabajando. O las tareas las hacían con la maestra particular. O bien comprábamos comida hecha no tan saludable. Iba al gimnasio. Y así un sin fin de respuestas pueden surgir que me llevan a la siguiente reflexión.
Qué poco nos hacemos cargo de nosotros mismos. Ponemos la responsabilidad fuera. Y hoy tenemos la posibilidad de encontrarnos y el desafío de ordenarnos frente a todo esto que parecería ser un «Caos».
Y que en realidad no es más que el reflejo de nuestras decisiones todas juntas en casa con nosotros recordándonos quienes estábamos siendo.
Entonces una nueva pregunta me surge. Ahora que se nos dio la posibilidad de estar tiempo en casa nos obliga a reordenarnos contodo esto es ¿Cómo?
¿Cómo ordeno mi tiempo de manera que mi vida sea armoniosa y equilibrada?
Un tip que puedo brindar desde mi experiencia es primero que nada establecer un orden de prioridades. Una rutina y apegarnos a ella. Horarios pautados para cada cosa. Incluso para el placer y el ocio. Todo a su tiempo.
Si estás solo o si estás en familia, el orden nos equilibra. Empezá ahora.
¿Qué es lo que más te afecta? ¿Qué es lo que mas te apasiona? ¿A qué le querés dedicar más tiempo? ¿Qué es eso que querés dejar de hacer?
¡Manos a la obra! te regalo esta imagen para que te pongas manos a la obra para encontrar ese fino equilibrio.

Te invito a trabajar…
En este gráfico que te comparto tenés diversas áreas de la vida. Las cuales aparecen como una porción de torta. Una de ellas no tiene nombre para que vos mismo le pongas el nombre que creas conveniente. El gráfico se completa haciendo un línea horizontal en cada porción o área de tu vida teniendo en cuenta cómo estás en esa área. Tomando el centro como punto cero y el borde externo como 10.
Al finalizar el ejercicio vamos a evaluar como rueda esa rueda y si está en equilibrio o no… Por ejemplo si en un área tienes 3 y en otra tienes 8 probablemente las líneas horizontales marcadas no coincidan, entonces a la rueda le será difícil girar.
Lo que buscamos con este ejercicio es encontrar aquellas áreas en las cuales estamos más disconformes y enfocándonos en una de ellas nos pongamos en acción y comencemos a diseñar un plan para mejorarla. Según nuestros recursos y nuestras posibilidades. Hoy.
Por ejemplo si en el área dinero tienes un 3 sería conveniente comenzar a trabajar esa área.
Ahora bien… Habiendo completado el ejercicio.
¿Qué conclusiones sacas de tu rueda?
¿En cuál de esas áreas te enfocarías a trabajar primero?
¿Cómo estás en esa área actualmente? ¿Qué cosas te gustaría cambiar?
Sigamos poniendo en práctica el Coaching.
Lo primero que nos tenemos que preguntar antes de comenzar a trabajar en una de las áreas es ¿Para qué quiero trabajar esa área de mi vida? No por qué. Porqués siempre hay muchos en cambio para paraqués no tantos. Los porqués vienen a justificar y los paraqués nos invitan a accionar.
Entonces, ¿Para qué?
¿Qué beneficios vas a obtener trabajando en esa área de tu vida?
¿Cuál es el beneficio para tu entorno?
Como mencionamos antes dijimos que el Coaching es acción así que ¡Manos a la Obra!