Parte 3 (libro en proceso)

  1. La exigencia y la in-completud. (Como rasgos humanos)  

Mientras escribo este libro me doy cuenta lo incompleta que puede llegar a ser la mirada desde una sola perspectiva a la hora de abordar los procesos de cambio.

En todos nosotros existe un ser exigente y un ser exigido. El exigente como aquel que nos impulsa a mejorar siempre y el exigido como aquel que es sujeto de este proceso de mejora, no sólo sujeto sino que a la vez es resultado de ello.

Somos seres imperfectamente incompletos y esto es un rasgo humano que nos llama a la aceptación de aquello que por algún motivo no podemos (o no queremos) cambiar. Que a pesar de hacernos las mejores preguntas y llevar a cabo las acciones “correspondientes” seguimos obteniendo resultados que no son los esperados. ¿Podremos entonces abandonar toda lucha, aceptar y fluir?

¿Cuál sería el propósito entonces de encarar un proceso de cambio, sabiendo hacia donde queremos llegar sin prestar atención al ser que estamos siendo, a la transformación que estamos atravesando más allá del resultado?

El propósito de este libro es transformar la vida de quien lo lea para bien, ese es mí objetivo, y en el proceso de escribir, me voy transformando, y pienso en la cantidad de temas y libros que seguirán a este porque sigo mi proceso y mis aprendizajes serán otros y nunca seremos seres completos y perfectos, estamos en constante cambio, incluso este libro se transforma cada vez que lo leo.

Ahora te pregunto, ¿En quién te estás convirtiendo mientras lees el libro? ¿Quién estás siendo hoy?

MI sueño es vivir en una casita en la playa, vivir de las escritura, relajarme y disfrutar. Hoy vivo en la montaña y disfruto la escritura, desde mi exigente es “casi perfecto” pero mientras escribo me voy transformando en ese ser que vivirá y mirará el mar mientras escribe. Amo el mar y amo escribir ambos rasgos de mi naturaleza. ¿Qué es lo amas hoy? ¿Cuáles son esos rasgos de tu naturaleza que te definen? ¿Qué estás viviendo hoy que te hace ser un Ser incompleto?

Abracemos a este Ser incompleto e imperfecto con amor. Agradezcamos el camino que el exigente nos ha hecho transitar, disfrutando hoy de los logros de ayer, y visualizando este futuro no como un “TENER QUE” sino como un deseo que puede ser cumplido si nos enfocamos en ello.

Les regalo esta frase que apareció escrita en uno de mis blocks de papeles que llevo siempre conmigo.

…”Que el modelo de Dios sea hecho y no el del hombre”…

(Agradezco este apartado a Javier Molina Salazar, Coach ontológico y amigo, ya que gracias a nuestra conversación esto ha salido a la luz. Gracias. Gracias. Gracias)

Deja un comentario