Una mirada integral del SER.
Extracto del libro: Psicología Holística – Por FernandoEstévez Griego Ph. D
Aspecto Social.
El niño lucha por satisfacer sus necesidades, mientras que el adolescente
carece de las herramientas para satisfacer sus aspiraciones. El adolescente
adolece precisamente de un desconocimiento de las reglas que rigen la
estructura del sistema, y corre el riesgo de ser marginado si intenta cambiar o luchar contra el sistema. En ocasiones, el adolescente se automargina y elige el conflicto, la depresión o una patología para automarginarse y no hacerse responsable de algo que de él demanda la sociedad. El joven adulto, por el contrario, entiende que ya tiene la experiencia necesaria para lograr sus aspiraciones, pero encuentra en el adulto el verdadero ser que tiene el poder y que ejerce el dominio. Este adulto, cuanto más se acerca a la vejez, más represor se siente, y a la vez, en más represor se convierte por el simple hecho de que no quiere que se cambien socialmente los referentes ni códigos que el mismo aprendió, y sin los cuales se encontraría desorientado en un mundo en que sus fuerzas vitales han disminuído y que en consecuencia lo encuentran en desventaja. A esta represión ayudan de manera decisiva los ancianos, que procuran más que satisfacciones vanales sólo tranquilidad, una tranquilidad que es otorgada siempre por la seguridad del no cambio de valores sociales y cualquier otro referente socialmente importante. La líbido social es reprimida por la mujer que fue reprimida en su juventud, o por la mujer adulta que no goza de una sexualidad satisfactoria, o bien aquélla que ya tiene demasiados
años para llamar la atención de los hombres. A esta represión sexual a la que se suma el homosexual reprimido, se acerca el hombre adulto que ha sido o se siente desplazado por el adulto joven. Así, todo adulto desplazado de la competencia sexual, se dirige a la competencia del poder, y si fracasa en esta procura, intentará internarse en la competencia espiritual. El campo de comportamiento es siempre un lugar de competencia donde los individuos establecen sus relaciones para satisfacer sus aspiraciones, siendo estas: nutricionales, vitales, sexuales, de dominio (poder), gloria (éxito), por medio de las cuales logra felicidad o alegría, guiado por el principio de placer. Si la satisfacción no se logra, y con ella el placer buscado, el individuo procura la tranquilidad y calma guiado por el principio de armonía.
