La abundancia y la prosperidad son temas muy trabajados en el ámbito del desarrollo personal.
Son dos términos totalmente subjetivos, que no dependen tanto de lo qué tenemos sino de nuestra percepción de ello y de cómo nos sentimos al respecto.
Es paradójico ser un millonario desdichado o un pobre feliz. ¿De qué depende? Todo depende justamente de nuestra percepción.
A menudo nos encontramos con personas que dicen que a pesar de tenerlo todo o tener todo lo que se supone que les hace felices no lo son tanto. Por eso afirmo que estos términos dependen del estar siendo de cada uno.
Vemos el mundo desde nuestro sentir y pensar y no tal y como es…
Aquí les comparto algunos principios para poder enfocarnos y encauzar este sentir con respecto a la abundancia y a la prosperidad:
1) Enfocarse en lo que sí.
Tenemos una gran tendencia a mirar el vaso medio vacío y dejar de lado todo lo que realmente contiene. Nos enfocamos en la persona que no está, en el dinero que se gasta o en el dinero que nos falta, en los años que pasaron, sin tomar real conciencia de lo que sí está y de lo que si hay, de lo que sí tenemos de lo que sí sentimos.
2) Agradecer.
Por todo lo que hay, todo lo que llega y todo lo que llegará.
Estar agradecidos por todo lo que nos rodea, aunque sea mínimo, nos abre las puertas para que llegue más, aunque en un tiempo presente no podemos percibirlo.
3) Paciencia y apertura.
No sólo no nos enfocamos en lo que si está o si hay sino que tampoco nos damos permiso a disfrutar de lo que sí tenemos mientras esperamos lo que deseamos. La ansiedad para que todos se manifieste de inmediato retrasa más las cosas. Nos cerramos a las posibilidades que no somos capaces de ver y condicionamos los canales por los cuales la abundancia llegará. Lo que nos queda es confiar y desapegarnos del tiempo, de las formas.
4) Cualificar el tiempo:
Existen 4 tipos de personas en el mundo: los que tienen tiempo y no tienen dinero, los que tienen dinero y no tienen tiempo, los que no tienen ni tiempo ni dinero y los que tienen tiempo y dinero. De estos cuatro tipos personalmente me gusta estar en el último grupo, trabajé durante mucho tiempo para poder conseguir mi libertad de tiempo y de dinero y aún lo sigo trabajando. Habiendo pasado por los otros tres grupos entiendo que tener tiempo se trata de hacer lo que más le gusta más allá de tener horas libres y ser dueños de nuestro tiempo es una de los más valiosos tesoros que nos permite elegir qué queremos hacer en cada momento ( Si es que queremos hacer algo) y esto nos lleva directa y proporcionalmente a la fuente de dinero o fuentes con las cuales haremos que nuestra vida tenga sentido.
Desde hace unos 10 años elijo trabajar en lo que me gusta, elijo con quién deseo pasar mi tiempo y elijo qué hacer y dejar de hacer y cómo quiero ganar el dinero.
Es simple pero no es fácil. Llegar al punto de la libertad exige un reto constante de no caer en los viejos patrones, de organizar tu economía más allá de lo que la sociedad impone como norma y mil etcéteras. Incluso a veces, podemos sentir que no es una opción para nosotros, pero en realidad lo que tenemos es miedo. Miedo a los cambios, al rechazo, al éxito y a la misma prosperidad. Si realmente que eres sentirte abundante y próspero te invito a que mires para adentro y te enfoques en lo que sí se puede, en lo que si hay, que seas agradecido con todo lo bueno que llega a tu vida y trabajes tu confianza primero ambos mismo y luego confianza en la vida misma que siempre responde a lo que pedimos, pero necesitamos una gran apertura para poder verlo y recibirlo.
Adelante con tu Gran Obra que sos vos mismo!