El arte de Suponer …

Dado que los seres humanos somos seres pensantes, nos damos el lujo de pensar por otros (y más de una vez actuar y sentir … ) cosa que cómo se sabrá también, no nos corresponde.

Todavía más , nos sentimos ofendidos ante la negativa de la persona por la que pensamos, sentimos y actuamos …

Esto es algo » normal» que nos sucede a todos.

El problema radica cuando dejamos de pensar por nosotros mismos creyendo que pensando por los demás estamos haciendo un «bien».

Y en nombre de ese «bien» asumimos una posición que no nos corresponde.

Esto nos genera conflictos con los seres involucrados y muchas veces sin entender el porqué.

Entonces a la hora de hacer algo por otro, hemos de pensar, si realmente estoy en posición adecuada para hacerlo, si tengo el permiso de la otra persona para actuar, sentir o pensar por él o ella .

Seguramente, si antes de suponer preguntamos, nos podemos posicionar mejor para actuar en consecuencia si no es solicitada dicha acción.

Muchas veces, con el hacer saber que estamos disponibles y nada más , alcanza para que los demás sepan que pueden contar con nosotros sin intervenir directamente.

Y así empoderar a las personas a qué resuelvan por si mismas aquello que les compete.

Y nosotros liberarnos de cargas innecesarias que nadie nos adjudicó.

Hasta la próxima reflexión.

Regina

Deja un comentario